Como agua para chocolate desmenuza la vida de Tita, su amor perdido, su madre y su hermana

Con un mensaje sobre el amor y tradición la serie promete emocionar al público
Redacción
La novela Como agua para chocolate de Laura Esquivel, una obra donde la pasión y la cocina se entrelazan, cobra nueva vida con su adaptación en formato de serie, estrenada el pasado 3 de noviembre en HBO Max. La autora destaca que la historia fue concebida con una estructura dramática que facilitaba llevarla al teatro o al cine, lo que ahora también beneficia su adaptación televisiva.
La trama sigue a Tita, una joven destinada por tradición a cuidar de su madre, quien desafía estas normas para luchar por el amor de Pedro. Lo mágico de esta obra radica en cómo las emociones de Tita se mezclan con los ingredientes de sus recetas, transmitiendo sentimientos a quienes las prueban. Un ejemplo es el pastel de bodas que prepara con tristeza, provocando reacciones inesperadas en los comensales, desde náuseas hasta melancolía.
En contraste, Rosaura, hermana de Tita, representa la sumisión a las normas sociales, delegando su alimentación y decisiones a otros, lo que deteriora su salud y felicidad. Por otro lado, mamá Elena, una figura autoritaria, encarna la tradición rígida. Su personalidad dominante, comparada con la temible Medusa, refleja las imposiciones culturales de la época, marcadas también por el racismo y las restricciones de clase, como su fallido amor juvenil por un mulato.
Ambientada durante la Revolución Mexicana, la novela es revolucionaria en sí misma: la cocina se convierte en un espacio de transformación y resistencia. Tita, desde sus primeros pasos en la cocina hasta sus decisiones más radicales, rompe con las imposiciones familiares. Las recetas que prepara no sólo alimentan, sino que transmiten emociones profundas, transformando a quienes las prueban. La serie, producida por Salma Hayek, fue grabada en haciendas de Tlaxcala y la Ciudad de México. Azul Guaita da vida a Tita, Irene Azuela interpreta a Mamá Elena y Andrés Baida a Pedro. Además de esta adaptación, la obra tuvo una exitosa película en 1992 y un ballet en Nueva York en 2023.
Con su poderoso mensaje sobre amor, tradición y resistencia, Como agua para chocolate promete emocionar nuevamente a su público.