Visas de residencia no lucrativa, una alternativa para latinoamericanos en España

Madrid, España 3 abr (EFE).- España eliminó hoy la llamada ‘Golden Visa’, pero existen otras vías para los extranjeros no comunitarios que busquen residir en el país, como el visado por residencia no lucrativa, al que recurren especialmente ciudadanos de Estados Unidos y de América Latina.
Tras Estados Unidos, Colombia y México encabezan la lista de países de origen de los extranjeros interesados en residir en España a través de estas visas, explica a EFE Ivanova Cañamero, de Molinares Abogados en Madrid, uno de los despachos especializados en tramitar este tipo de visas en España.
La ‘Golden Visa’ era hasta ahora un visado de residencia para extranjeros de fuera de la Unión Europea que podía obtenerse con la compra de inmuebles de más de 500 mil euros o mediante una serie de inversiones financieras o empresariales.
El visado por residencia no lucrativa requiere mantener en el país de origen el equivalente a 28.800 euros, que es el 400 por ciento del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem), un índice utilizado para calcular el umbral de ingresos en España.
Esa cantidad garantiza la solvencia del solicitante, que debe tramitar el visado desde su país de origen, antes de llegar a España, y que no podrá trabajar en España y tendrá que mantener esa cantidad durante los dos años por los que se concede el permiso.
Por ello, son muchos los jubilados que lo solicitan, pero también familias, pues en el caso de ciudadanos de países de América Latina permite solicitar la nacionalidad española tras esos dos años, por una vía más rápida que los de otras nacionalidades, que tienen que esperar diez, explica esta experta en extranjería.
Desde que hace unos meses España anunció el fin de las ‘Golden Visa’, unido al endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos con la vuelta de Donald Trump al poder, despachos como Molinares Abogados han notado más peticiones de este otro tipo de visado.
“Llevamos años tramitándolos, pero en los últimos seis meses tenemos más peticiones”, comenta Cañamero.
Sus solicitantes son en su mayoría de nacionalidades distintas a quienes más pedían la ‘Golden Visa’, que eran sobre todo chinos y rusos.
La ‘Golden Visa’ fue aprobada en 2013 por el Gobierno del conservador Partido Popular, tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, y hasta 2023 se habían registrado más de 14 mil 500 solicitudes por inversiones inmobiliarias, con un notable crecimiento en los últimos años por el brexit y la guerra de Ucrania.
El actual Gobierno de izquierda en España, en la línea de otros ejecutivos europeos, argumenta que las visas “golden” provocan problemas como el encarecimiento de la vivienda en algunas ciudades, caso de Barcelona y Madrid, al generar un “negocio especulativo”.