Brasil va a comicios con la economía en freno, bajo desempleo y deuda al alza
Sao Paulo, Brasil 1 ene (EFE). – Brasil, la mayor economía de América Latina, encara este año elecciones presidenciales, regionales y legislativas con la economía en desaceleración y una deuda pública al alza, aunque con los menores índices de desempleo de su historia.
Los sondeos publicados a menos de un año de la cita electoral de octubre sitúan al presidente Luiz Inácio Lula da Silva como gran favorito, impulsado por unos datos macroeconómicos positivos, a pesar del deterioro del escenario fiscal.
Desde que regresó al poder, el 1 de enero de 2023, el líder progresista ha recuperado varios de los programas de distribución de renta que puso en marcha en sus dos primeros mandatos (2003-2010), junto a otras iniciativas sociales nuevas en Educación y Salud.
Esas medidas se han traducido en una inyección sustancial de dinero en la economía brasileña, que en los tres últimos años ha crecido por encima de lo previsto.
La economía se enfría
En 2023, se expandió un 3.2 %; y en 2024, un 3.4 %; aunque para este año se estima que no pasará del 2.5 %, porcentaje que se reducirá al 1.6 % en 2026, según la última previsión del Banco Central.
Brasil se mostró más resiliente de lo previsto frente a la guerra arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien llegó a gravar buena parte de las importaciones del país suramericano con un 50 %.
Al final, las tensiones se disiparon con los encuentros y llamadas que mantuvieron Lula y Trump en el segundo semestre del año.
Esos contactos desembocaron en la rebaja de los aranceles sobre los productos brasileños, que en parte estuvieron motivados por el juicio al expresidente Jair Bolsonaro, aliado del republicano, por el que fue condenado a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado.
En este marco, Lula parte como favorito en las encuestas publicadas hasta ahora frente a los posibles aspirantes de la derecha.




