Bienestar

Ojo con el peligro de los sabores y el diseño técnico de los vapeadores

Confían en que se establezcan normas más estrictas sobre los componentes tóxicos en los cigarrillos electrónicos

Cd, de México 1 jun (EFE). – La composición química de los sabores y el diseño técnico de los vapeadores influyen más en la genética que la propia frecuencia de consumo y pueden derivar en enfermedades muy graves como el cáncer, de acuerdo con un equipo de investigadores de la escuela de Medicina de la Universidad del Sur de California.

Los científicos destacan que los riesgos para la salud de los vapeadores aún no están claros y las enfermedades crónicas tardarán décadas en manifestarse, sin embargo, alertan que los cambios en la expresión de los genes relacionados con enfermedades proporcionan indicios tempranos sobre los daños del vapeo y han aportado evidencias de que, igual que fumar, está vinculado a cambios en la expresión genética implicados en el desarrollo del cáncer y enfermedades cardíacas y pulmonares.

Los resultados de la investigación publicados en la revista Frontiers in Oncology, precisa a las consecuencias celulares de esta práctica ya son visibles y alertan de los peligros potenciales a largo plazo.

Las personas que vapean con regularidad muestran una actividad alterada en 3.124 genes del genoma en comparación con quienes no fuman ni vapean, y aunque algunos de estos cambios (el 28.8 por ciento) se relacionan con la frecuencia o la cantidad de vapeo, una proporción mucho mayor (el 66.6 por ciento) está vinculada al tipo de sabores y a los dispositivos que se utilizan.

Dos tercios de los cambios en la actividad génica podían explicarse por el sabor del vapeador y el tipo de dispositivo, lo que sugiere -mantienen los investigadores- que la composición química de los productos de vapeo y el diseño y la configuración de los dispositivos desempeñan un papel fundamental en sus efectos biológicos.

Entre los vapeadores, aquellos que usaban sabores frutales o múltiples sabores, así como los dispositivos recargables avanzados, mostraron más cambios en la expresión génica en comparación con otros grupos.

Para el estudio, los investigadores reclutaron a 35 usuarios de cigarrillos electrónicos, 24 fumadores y 24 personas que no los usaban, tanto hombres como mujeres; todos los participantes eran adultos jóvenes sanos y los investigadores utilizaron métodos estadísticos para tener en cuenta las diferencias de edad y sexo al analizar los datos de expresión genética.

Los investigadores también realizaron un sofisticado análisis bioinformático para identificar los procesos moleculares, las vías biológicas y las enfermedades vinculadas a los cambios en la expresión génica que observaron, y han concluido que, entre los usuarios de cigarrillos electrónicos, el cáncer se asoció con el mayor número de cambios en la expresión génica, seguido de los trastornos endocrinos, las enfermedades gastrointestinales y las enfermedades neurológicas.

Los científicos añaden que sus hallazgos revisten especial relevancia ahora que la Agencia Estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA) está ultimando las directrices sobre los cigarrillos electrónicos con sabores, y han subrayado el interés de que evalúen los productos con más detalle y presten más atención a los sabores y las características del dispositivo.

El trabajo concluye que algunos dispositivos más recientes, entre ellos algunos de los más avanzados (conocidos como ‘mods’) pueden ofrecer niveles de nicotina más altos que los vaporizadores de generaciones anteriores, y que muchos también contienen aditivos potencialmente tóxicos diseñados para que la experiencia de vapeo sea más suave y atractiva.

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