En México “la desesperanza no es opción”: Ángela Davis
Cd. de México, 27 ago (EFE). – La histórica activista estadounidense Angela Davis, es una “una institución” en la defensa de los derechos de las mujeres y los derechos civiles, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina.
“Angela Davis es una mujer que toda su vida ha luchado por la defensa de las libertades y los derechos”, afirmó un día después de que la filósofa estadunidense encabezara un multitudinario encuentro feminista en esta ciudad.
La mandataria destacó especialmente la trayectoria de Davis (Alabama, 1944) contra la discriminación racial y recordó una definición sobre el feminismo de la activista estadounidense que suele utilizar.
“Ella tiene una frase muy sencilla que yo uso mucho. Que le preguntan: ‘¿Qué es el feminismo?’. Y dice: ‘Es considerar una mujer persona’. Así de simple y sencillo”, expresó.
Sheinbaum Pardo resaltó también la lucha histórica de Davis contra la segregación y la discriminación en Estados Unidos.
“Ha tenido una historia de lucha muy admirable en Estados Unidos por los derechos, en su momento, de los negros en Estados Unidos, en contra del racismo, del clasismo y también en contra del machismo y a favor de las libertades. Entonces, es una mujer admirable”, manifestó.
Ángela Davis en la UNAM
Este miércoles cientos de mujeres dieron la bienvenida a la filósofa y activista antirracista estadounidense Angela Davis, quien lamentó la situación de violencia que sufre México y reconoció que, en un mundo en crisis, la “desesperanza no es una opción”.
En el marco de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios (FILUNI), Davis lamentó la violencia en México, pero reivindicó la movilización social como instrumento de transformación.
“El primer trabajo del activismo radical es generar esperanza y convencer a la gente de que un mundo mejor es posible”, sostuvo la académica, quien advirtió que, pese a las múltiples crisis actuales, la “desesperanza no es una opción”.
Davis también llamó a mantener la lucha contra el racismo y señaló que México no está exento de las consecuencias históricas de la esclavitud y el colonialismo.
La activista, uno de los símbolos internacionales de las luchas antirracistas y feministas, vivió la segregación racial estadounidense, fue perseguida por el FBI y permaneció más de un año encarcelada a comienzos de la década de 1970, acusada de secuestro, conspiración y asesinato, cargos de los que finalmente fue absuelta.




