La alegre fiesta de colores del Van Gogh Museum

Destacada pinacoteca en Ámsterdam que alberga una colección de 213 pinturas y unos 406 dibujos del pintor neerlandés Vincent van Gogh.
Carlos Manuel Zárate Romero
Ámsterdam, Países Bajos, 5 sep (Crisol). – Aunque siempre fue un pintor joven (porque murió a los 37 años), en las primeras obras de Vincent Van Gogh, se aprecian tonos obscuros como los cafés y verdes, así como muchas escenas de gente trabajando o viviendo de forma sencilla. No intentaba que todo se viera bonito. Más bien quería enseñar la realidad como era.
Catalogado como uno de los principales exponentes del postimpresionismo, cuando Van Gogh llegó a París exploró otras formas de pintar, cambió muchísimo.
Empezó a usar colores mucho más fuertes y pinceladas más marcadas. Ahí ya empieza a aparecer el Van Gogh que todos conocemos.
Al parecer él no pintaba los colores exactamente como los veía. Muchas veces los exageraba para transmitir una sensación. Por eso hay tantos amarillos, azules, verdes y naranjas tan intensos.
Muchas veces se pintó a sí mismo muchas veces. No era nada más porque quisiera hacerse autorretratos, sino porque le servía para practicar y experimentar, y muchas veces tampoco tenía dinero para pagar modelos.
Los girasoles también tienen más historia de la que parece. Los pintó cuando estaba en Arlés y estaba esperando a su amigo el pintor Gauguin.
Quería hacer como una comunidad de artistas y decoró la casa con esos cuadros. Entonces no eran solo flores, también estaban relacionados con una etapa en la que estaba muy emocionado con ese proyecto.
El espíritu artístico no se rindió a pesar de los problemas
Después de que su relación con Gauguin salió mal y vino todo el episodio de la oreja, la falta de recursos y los fuertes problemas mentales, Van Gogh era súper disciplinado y seguía pintando muchísimo.
Incluso cuando estuvo internado en Saint-Rémy siguió trabajando. Pintaba los jardines, los árboles y los campos que tenía alrededor. Y ahí se nota muchísimo ese estilo donde parece que todo se mueve por cómo están hechas las pinceladas.
Otra cosa que se nota mucho en sus obras es la cantidad de pintura que usaba. De cerca literalmente se advierte la pincelada, y se hace parte del cuadro.
El intenso trabajo de Van Gogh fue sorprendente, en tan sólo unos 10 años plasmó cientos de obras. Su legado es de unos 800 cuadros (entre ellos 43 autorretratos y 148 acuarelas), así como más de mil 600 dibujos.
Su hermano Theo, fue clave en la vida de Vincent, lo apoyaba económicamente, hablaban muchísimo por cartas y gracias a esas cartas hoy sabemos qué pensaba Van Gogh de sus propias pinturas y qué quería lograr.
Y lo más impresionante es que en vida casi no tuvo éxito. Hoy sus cuadros son de los más famosos del mundo y él nunca llegó a vivir eso.
Esta visita al museo nos deja una agradable sensación de que Vincent no pintaba solo lo que veía. Pintaba cómo lo sentía. Por eso sus cuadros se sienten tan diferentes cuando los ves de cerca.
El museo está idealmente ubicado en el Museumplein, el vibrante corazón cultural de Ámsterdam. Situado en el prestigioso distrito de Oud-Zuid, se encuentra junto a instituciones como el Stedelijk Museum y el Concertgebouw.




