Sube presencia femenina en el cine al 39%, pero sigue disparidad económica
Madrid, España 28 sep (EFE). – Aunque la presencia de las mujeres en la cinematografía ha subido hasta el 39%, (ligero aumento frente al año pasado), persiste la disparidad económica en la producción de largometrajes dirigidos por hombres.
El informe anual de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) indica que en 2015 la presencia de las mujeres en el sector era del 26%, cifra fuera del umbral de la equidad que es del 40%, y que la asociación espera alcanzar en 2026.
La asociación denuncia la existente “disparidad de género” a nivel económico entre las películas dirigidas por mujeres y las realizadas por hombres: 3.38 millones de euros es el coste medio de un largometraje dirigido por un hombre y se limita a 1.64 millones de euros cuando la dirección es femenina, lo que marca una brecha económica del 51.43 %.
“La representatividad de mujeres y la igualdad económica no avanzan siempre juntas”, abunda el documento.
CIMA también ha evidenciado el efecto arrastre provocado cuando la dirección y producción de una película está en manos de una mujer: se eleva la cifra de mujeres en puestos de las jefaturas de equipo al 55% , mientras que solo alcanza el 40% cuando la dirigen hombres.
Supone “una palanca directa para dinamizar el empleo femenino en todos los departamentos”.
La presencia femenina en el cine desciende hasta el 80% en puestos técnicos y estéticos y hasta un 30 % en puestos de dirección, guión y producción.
Mientras que los puestos más ocupados por mujeres son los de diseño de vestuario (83%), maquillaje y peluquería (78%) y dirección artística (63%).
En lo que respecta a la interpretación, el papel de la mujer se ve afectado por un “edadismo de género”, los roles masculinos tienden a ser mayoritarios conforme avanza la edad, “mientras que la presencia de mujeres disminuye drásticamente”, indica el documento.
En el caso de los intérpretes de entre 30-50 años, las mujeres representan el 47.34%, mientras que los hombres son el 52.66%. Esta diferencia asciende en el caso de intérpretes mayores de 50 años, con un porcentaje femenino del 38.52% frente al 61.48% masculino.
El grupo de mayor presencia femenina es el preadolescente, con un 56.81% de mujeres frente a un 43.19% de hombres.
El estudio también señala una falta de diversidad racial en las historias, además de escasos papeles interpretadas por personas con identidades cisgénero.




